La directora de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, Tulsi Gabbard, declaró este viernes que la administración Biden financió y ocultó la existencia de laboratorios biológicos en Ucrania que albergan patógenos peligrosos.
La directora de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, Tulsi Gabbard, afirmó este viernes que la administración Biden financió y ocultó de manera deliberada la existencia de laboratorios biológicos en Ucrania. Según un comunicado oficial, dichos laboratorios albergan “patógenos peligrosos y altamente contagiosos” y corren el riesgo de verse comprometidos debido al conflicto bélico.
Gabbard sostuvo que personas influyentes encubrieron intencionadamente la ubicación, historia y financiamiento de estos centros, y descalificaron a quienes intentaron revelar la información. “Hasta ahora, se había ocultado deliberadamente al pueblo estadounidense la información sobre la existencia y financiación de estos laboratorios. Personas poderosas han encubierto intencionadamente la información relativa de estos biolaboratorios financiados por Estados Unidos, afirmando falsamente que no existen y acusando a cualquiera que diga lo contrario de ser un agente extranjero y un traidor a Estados Unidos”, declaró.
La jefa de la inteligencia estadounidense detalló que, en algunos casos, estos laboratorios realizaron investigaciones de ganancia de función —modificaciones genéticas para potenciar la capacidad de virus o bacterias— sin transparencia ni supervisión regulatoria. “A pesar del evidente potencial de impacto global catastrófico que puede tener la investigación sobre patógenos peligrosos en laboratorios biológicos (…) entidades de la administración Biden mintieron al pueblo estadounidense sobre la existencia de estos laboratorios y amenazaron a quienes intentaron revelar la verdad”, añadió.
Las declaraciones de Gabbard generaron una reacción en Moscú. Kirill Dmitriev, director del Fondo Ruso de Inversión Directa, aseguró este sábado que las palabras de la funcionaria validan las advertencias que el Kremlin ha realizado durante años. “Rusia ha estado diciendo la verdad sobre los biolaboratorios mientras el Estado profundo y los medios tradicionales lo negaban. Este es solo uno de los muchos ejemplos de cómo la poderosa y bien financiada maquinaria de la narrativa falsa oculta la verdad sobre Rusia”, escribió en sus redes sociales.
El Gobierno ruso ya denunció en 2022, basándose en documentos incautados durante su intervención militar, la existencia de una red de al menos 30 instalaciones “biomilitares” en Ucrania operadas en coordinación con Estados Unidos y Alemania. Según el Ministerio de Exteriores de Rusia, en dichos centros se realizaban investigaciones con patógenos y enfermedades tropicales como el dengue, el chikungunya, el virus del Nilo Occidental y el virus del río Usutu.
