Documentos históricos y registros parlamentarios del Reino Unido detallan dos intentos de negociación sobre la soberanía de las islas Malvinas en 1974 y 1981, ambos sin efecto final.
La primera negociación importante sobre la soberanía argentina de las islas Malvinas ocurrió en 1974. Según consta en documentos de la época, el entonces presidente Juan Domingo Perón fue informado de la voluntad del gobierno británico de abrir conversaciones para un posible traspaso. El plan, publicado por el diario Daily Mail, contemplaba una soberanía compartida y el uso de los idiomas español e inglés.
En un documento presentado por el embajador del Reino Unido, James Hutton, con fecha 6 de junio de 1974, se lee: “debo también informarle que una Sección conjunta del Ejecutivo y el Consejo Legislativo de las islas han informado al Gobernador que no hay objeciones verdaderas a las conversaciones con el gobierno argentino sobre las salvaguardas y garantías requeridas en un condominio. Sin embargo, debo dejar en claro que el Gobierno de Su Majestad podría sentirse libre de invitar a representantes de las islas a formar parte de la delegación británica y que antes del acuerdo final los isleños deberían ser consultados y buscada su aceptación por alguna forma de representación popular.”
El documento agrega: “Sobre esta base, el Gobierno de Su Majestad propone que, si el gobierno argentino está de acuerdo, las conversaciones deberían tener lugar en Buenos Aires tan pronto como sea posible.”
El plan británico incluía los siguientes puntos: banderas británica y argentina enarboladas a la par, idiomas oficiales inglés y español, doble nacionalidad para los “nativos”, reemplazo de pasaportes coloniales por documentos de viaje emitidos por los condóminos, adaptación de la constitución y el sistema legal, y un gobernador designado alternativamente por la Reina y el Presidente de Argentina.
El gobierno argentino respondió con una contrapropuesta fechada el 19 de junio de 1974, que establecía: banderas de ambos países flameando conjuntamente, monedas argentina, británica y local con curso legal, pasaportes únicos determinados por los administradores conjuntos, administración conjunta entre el Presidente argentino y la monarquía británica, idiomas oficiales español e inglés, adaptación de normas legales, doble nacionalidad para los isleños, gobernador designado alternativamente por tres años (el primero por Argentina) y el objetivo de facilitar la integración gradual de las islas a la vida política, social e institucional argentina.
El proyecto no prosperó tras el fallecimiento de Perón el 1 de julio de 1974.
Una segunda iniciativa ocurrió nueve meses antes del desembarco argentino del 2 de abril de 1982. El 30 de junio de 1981, en un debate del Parlamento británico, se analizó la posibilidad de reconocer la soberanía argentina sobre las islas mediante un arrendamiento a Gran Bretaña por un período de 100 años. Lord David Trefgarne declaró: “Una de las ideas que, como saben sus señorías, fue discutida con los isleños el pasado noviembre es la del retroarriendo: la concesión a la Argentina del título de soberanía, junto con el arrendamiento simultáneo al Gobierno de Su Majestad de todos los territorios y zonas marítimas por un período sustancial”, según el registro de la sesión de la Cámara de los Comunes de esa fecha. La primera ministra Margaret Thatcher decidió retirar el HMS Endurance a comienzos de 1982.
Esa vía de negociación se interrumpió con el conflicto bélico de 1982. Desde entonces, según el análisis de diversos sectores, el tema de la reivindicación de los derechos soberanos fue utilizado por la dirigencia política argentina como instrumento para asegurar su permanencia en el poder, lo que ha impedido elaborar una política de Estado al respecto.
