La exsubsecretaria de Defensa del Consumidor del kirchnerismo recuerda su vínculo con el periodista Samuel ‘Chiche’ Gelblung, quien falleció recientemente, y destaca la influencia de su trabajo en la visibilización de las amas de casa y las políticas previsionales.
La exfuncionaria nacional, oriunda de Tucumán, relató que llegó a Buenos Aires hace aproximadamente 35 años por razones laborales. Según su testimonio, su integración en la ciudad estuvo vinculada a la militancia política con Abelardo Ramos y al Sindicato de Amas de Casa (SACRA).
En sus declaraciones, señaló que durante los primeros años de residencia en la capital enfrentó dificultades de adaptación, tanto ella como sus hijos. Afirmó que el apoyo de las compañeras del sindicato y del espacio militante fue un factor central en ese proceso.
La exfuncionaria recordó que en una ocasión encontró en el diario Ámbito Financiero un artículo titulado “Amas de casa pasen por caja”, firmado por Samuel Gelblung. Indicó que ese texto la emocionó y que lo compartió con sus compañeras del sindicato. Sostuvo que, hasta ese momento, la prédica del SACRA no lograba conmover a quienes tomaban decisiones de gobierno o de agenda pública.
En el balance de los 43 años de trabajo del SACRA, la exfuncionaria mencionó que se logró popularizar la discusión sobre políticas públicas para el cuidado de personas. También destacó la moratoria previsional implementada durante el gobierno de Néstor Kirchner, que permitió que más de dos millones de mujeres accedieran a la jubilación, conocida como “Jubilación de Amas de Casa”. Sostuvo que otras moratorias posteriores incorporaron a mujeres y varones con 30 años de aportes.
En relación con las críticas actuales a esa medida, la exfuncionaria afirmó que desde el oficialismo se minimiza o descalifica, pero que muchas familias dependen de ese beneficio.
Finalmente, relató que siguió la carrera de Gelblung en Crónica TV y que durante el último año lo escuchaba en Radio del Plata a las 17 horas, al término del programa de Guillermo Moreno. Describió que solía encontrarlo los viernes y que, a pesar de su estado de salud, Gelblung continuaba trabajando. Cerró su mensaje con un agradecimiento póstumo al periodista.
