Con su puntualidad característica, Mirtha Legrand inauguró otro sábado de su programa en eltrece, destacándose con un vestido azul Francia de satén y pailettes, obra del diseñador Claudio Cosano. Tras su entrada, la conductora se reunió en la mesa con un panel que incluyó a Carmen Barbieri, Lizy Tagliani, Hernán Drago y el doctor Roger Zaldívar.
Una confesión que sorprendió a todos
El momento más revelador de la noche llegó cuando la conversación derivó hacia la vida sentimental de Carmen Barbieri. Ante una pregunta de Mirtha sobre sus numerosos noviazgos en el pasado, la actriz soltó una bomba: “Debe ser por eso que hace 20 años que no salgo con nadie”. La declaración generó asombro entre los presentes, incluida Lizy Tagliani, quien buscó confirmación.
Barbieri explicó que, aunque le gustaría tener pareja, se ha vuelto exigente. “Busco a un hombre inteligente, con humor y que me banque. Yo trabajo mucho y tengo muy poco tiempo”, afirmó. Además, descartó rotundamente el uso de redes sociales para conocer gente, admitiendo ser “muy miedosa” y prefiriendo que le presenten a alguien.
Recuerdos de amores pasados
La comediante recordó que su última relación fue con un hombre veinte años menor, a quien conoció de manera peculiar: él le arrojó un papel con su número de teléfono mientras ella viajaba en taxi. El romance duró siete meses. “Él se fue de la casa. No me habrá aguantado más”, bromeó.
La charla también revivió su conocido romance con Jorge Porcel, que en su momento generó críticas. Federico Bal, hijo de Barbieri y también invitado en ocasiones anteriores, recordó cómo su abuelo reaccionó ante esa relación: “Lo quería correr con un cuchillo Tramontina”. Bal también confirmó otros romances de su madre con figuras como Guillermo Francella y Daniel Scioli, rematando con humor: “¡Y con mucha gente más! Somos una familia que tenemos mucho amor para dar”.
El estilo inconfundible de la Chiqui
Más allá de las confesiones, la noche tuvo también su cuota de glamour. Mirtha Legrand, de 96 años, desplegó su clásico carisma al presentar su atuendo con minuciosidad, desde el vestido hasta los anillos y aros que combinaba a la perfección. Con su frase de apertura ya institucionalizada –”Vamos a comenzar nuestros legendarios sábados porque yo, señores, ya soy una leyenda. Y la leyenda continúa”–, reafirmó una vez más su lugar icónico en la televisión argentina.
El programa, un clásico de los sábados nocturnos, demostró una vez más su fórmula exitosa: combinar elegancia, entretenimiento y conversaciones francas que suelen derivar en revelaciones inesperadas, manteniendo su vigencia a lo largo de las décadas.
