La misión tripulada de la NASA, con cuatro astronautas a bordo, completó con éxito una maniobra clave que la compromete con su trayectoria lunar, dependiendo ahora de la mecánica gravitacional para su viaje de siete días.
CABO CAÑAVERAL, Florida.– La misión Artemis II de la NASA, la primera tripulada con destino a la Luna en más de medio siglo, superó el denominado “punto de no retorno” y se dirige hacia el satélite terrestre en un vuelo que depende casi exclusivamente de la mecánica gravitacional. La cápsula Orión, con cuatro astronautas a bordo, realizó este jueves un encendido clave de sus propulsores que la sacó de la órbita terrestre y la colocó en trayectoria para rodear la Luna, buscando alcanzar la mayor distancia que los humanos hayan viajado en el espacio.
La maniobra, conocida como “ignición translunar”, fue el último encendido importante de los propulsores. A partir de ahora, la cápsula se moverá principalmente bajo la influencia de la gravedad de la Tierra y la Luna en una trayectoria de retorno libre. Se espera que entre en la esfera de influencia gravitatoria lunar el domingo por la mañana.
“Damas y caballeros, estoy tan emocionada de poder decirles que por primera vez desde 1972, durante el Apolo 17, los seres humanos han salido de la órbita terrestre”, anunció Lori Glaze, de la NASA, en una conferencia de prensa tras la exitosa operación.
Los astronautas a bordo –el comandante Reid Wiseman, el piloto Victor Glover, Christina Koch y el canadiense Jeremy Hansen– pasaron su primer día en el espacio probando sistemas de la cápsula y disfrutando de vistas únicas de la Tierra. “Créannos, se ven increíbles. Se ven hermosos”, dijo Glover en una entrevista televisada tras contemplar el planeta desde decenas de miles de kilómetros de altura.
El próximo hito importante será el sobrevuelo lunar del lunes, donde la cápsula se acercará a unos 6400 km más allá de la Luna, ofreciendo vistas inéditas de su lado lejano. La misión, un vuelo de prueba que no incluye alunizaje, es el acto inaugural de los planes de la NASA para establecer una presencia sostenida en la Luna. Se prevé que la tripulación regrese a la Tierra el 10 de abril, tras un viaje de ida y vuelta en forma de ocho que podría batir récords de distancia y velocidad.
