La facilidad de uso y funciones específicas para seguridad, recordatorios y comunicación posicionan a estos dispositivos como herramientas de apoyo en hogares con personas de la tercera edad.
En los últimos años, los asistentes de voz han ganado terreno como apoyo en el cuidado de adultos mayores. Dispositivos como Alexa se destacan por su facilidad de uso y accesibilidad, lo que los convierte en una herramienta útil para este grupo etario.
La seguridad es una de las preocupaciones fundamentales. Con Alexa, las personas pueden configurar un contacto de emergencia y activar llamadas de auxilio a servicios como el 911 mediante comandos de voz simples, como “Alexa, pide ayuda”. Esto permite solicitar asistencia ante eventos como caídas o descomposturas.
Para contrarrestar posibles dificultades de memoria, el asistente permite programar recordatorios y alarmas personalizadas para la toma de medicamentos, citas médicas o tareas domésticas, fomentando la independencia y la organización.
La función de llamadas con manos libres facilita la comunicación con familiares y amigos, especialmente para quienes tienen limitaciones de movilidad o visión. Además, en hogares con cuidadores, puede funcionar como un intercomunicador para avisos cotidianos.
En el ámbito del entretenimiento, ofrece opciones personalizadas como música, podcasts, audiolibros, radio e incluso juegos interactivos con acertijos y retos mentales, activados por comandos de voz.
Integrado a un hogar inteligente, Alexa permite controlar con la voz dispositivos como luces, termostatos y electrodomésticos compatibles, reduciendo la necesidad de movimiento físico. Para ello, es necesario contar con dispositivos e instalaciones configuradas para su conexión a internet.
