Durante el histórico viaje que batió el récord de distancia, la tripulación sugirió los nombres ‘Integrity’ y ‘Carroll’ para dos formaciones sin nombre, en un gesto que conmovió a la NASA.
La misión Artemis II, que recientemente superó el récord de distancia alcanzado por el Apolo 13, tuvo un momento de gran carga emocional cuando su tripulación propuso nombres para dos cráteres lunares sin denominación oficial.
El astronauta canadiense Jeremy Hansen comunicó al control de la misión la primera sugerencia: llamar ‘Integrity’ (Integridad) a un cráter ubicado entre la cuenca Orientale y el cráter Ohm, como homenaje a la cápsula Orion.
Sin embargo, el momento más destacado llegó con la segunda propuesta. Hansen, con el apoyo de sus compañeros Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, pidió nombrar un “punto brillante” visible desde la Tierra, situado en el límite entre el lado visible y oculto de la Luna, como ‘Carroll’. Este nombre rinde homenaje a la esposa fallecida del comandante Wiseman, quien perdió la vida en 2020.
La escena se tornó profundamente emotiva. Wiseman no pudo contener las lágrimas, Hansen hizo una pausa al verse conmovido y los cuatro astronautas se fundieron en un abrazo. La NASA compartió el momento en sus redes sociales con el mensaje: “No importa cuán lejos viajemos, las personas que amamos siempre permanecen con nosotros”.
La agencia espacial aclaró que la Unión Astronómica Internacional es la entidad que oficializa los nombres de las características planetarias. Si bien suelen elegirse figuras históricas, en el pasado se han oficializado nombres provisionales asignados por astronautas, como el ‘Monte Marilyn’ nombrado por la tripulación del Apolo 8.
