Familiares de personas detenidas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) enfrentan trámites específicos para reclamar dinero y pertenencias retenidas, que requieren una autorización legal expresa del detenido.
Una familia de Georgia, Estados Unidos, busca recuperar el dinero y las pertenencias de un hombre arrestado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) tras un control de tránsito el 26 de marzo en Coweta. Su esposa denunció dificultades para retirar los bienes bajo custodia federal, mientras expertos aclaran que el trámite requiere una autorización formal del detenido para liberar su cheque y objetos personales.
Marta, esposa del detenido, expresó su angustia ante la imposibilidad de acceder al sustento de su hogar. “No es posible que la propia cárcel te robe todas las cosas… Es una vergüenza”, manifestó la mujer en una entrevista con Univision. Según su relato, la urgencia radica en que su esposo portaba recursos esenciales para la familia al momento de la detención. “Un día anterior había cambiado su cheque”, agregó para detallar el origen de los fondos que hoy se encuentran retenidos por las autoridades tras el traslado del hombre a un centro de procesamiento migratorio.
El principal impedimento para los allegados es que las agencias federales no entregan pertenencias a terceros por simple relación directa o parentesco. El abogado de inmigración Michael Urbina explicó que las autoridades no liberan propiedad sin un permiso expreso del titular. Sin este documento, incluso los cónyuges carecen de autoridad legal para el reclamo de fondos, carteras o vehículos motorizados que hayan quedado bajo resguardo policial.
El poder legal constituye el documento clave en estos casos. Este permiso permite que una persona actúe en representación del detenido para retirar dinero o equipaje. Según la American Bar Association, el documento debe identificar a ambas partes, especificar las acciones autorizadas y estar notarizado. Este trámite se puede gestionar en el centro de detención mediante visitas o correo postal, aunque la administración no está obligada a facilitar el proceso de firma.
El Servicio de Inmigración se rige por el estándar 2.5 de Fondos y Propiedad Personal. Esta normativa garantiza el resguardo de maletas y objetos de valor durante la custodia para evitar pérdidas o ingreso de contrabando a las instalaciones. Los protocolos establecidos por el organismo federal incluyen: Los administradores de cada centro determinan cuánto efectivo puede mantener un detenido en su posesión personal. El reglamento federal permite conservar artículos religiosos pequeños, anteojos recetados, dentaduras y hasta diez fotografías de tamaño pequeño. Por el contrario, las joyas (excepto alianzas de boda), cámaras y radios están prohibidas dentro de las celdas y pasan a almacenamiento seguro de forma automática.
Para evitar problemas de hacinamiento en los depósitos, el ICE insta a los detenidos a enviar el exceso de propiedad a terceros o familiares de su elección. Si el afectado no proporciona una dirección de envío en un plazo de 30 días o no puede costear el envío, la instalación puede disponer de los objetos tras una notificación por escrito.
