El politólogo Franco Rinaldi fue víctima de una broma en un streaming cuando un usuario le envió una pregunta con un nombre gremial ficticio que, al ser leído en voz alta, generó una situación de confusión.
El politólogo Franco Rinaldi, conocido por su perfil libertario, protagonizó un episodio durante una transmisión en vivo cuando un usuario le envió un mensaje que simulaba ser una consulta sobre un conflicto gremial. El mensaje decía: “¡Feliz cumple tío! viste el quilombo que armaron los del Sindicato D.C.O.P. N. Creo que hay varios presos”. Rinaldi, sin identificar la trampa, leyó en voz alta el nombre de la entidad gremial ficticia en múltiples ocasiones, llegando a deletrearlo y buscar información al respecto en internet mientras los espectadores reían en el chat. “¿DCOPN? No lo vi… estoy buscando en Twitter y no veo nada”, afirmó el consultor, mientras otros usuarios continuaban la broma con comentarios sobre el supuesto gremio.
El ascenso político de Rinaldi ocurrió en 2023, cuando fue seleccionado por el macrismo y el bullrichismo para encabezar la lista de legisladores porteños de Jorge Macri en la Ciudad de Buenos Aires. La decisión generó sorpresa dentro de Juntos por el Cambio debido a que Rinaldi carecía de experiencia legislativa y militancia territorial, aunque poseía una importante presencia digital y llegada a sectores jóvenes liberales y antikirchneristas. Según declaraciones de dirigentes del PRO, su candidatura fue impulsada especialmente por Patricia Bullrich y el ala dura del macrismo.
Sin embargo, su candidatura duró pocas semanas. Comenzaron a viralizarse videos antiguos de sus transmisiones en redes sociales y programas de streaming donde realizaba comentarios considerados homofóbicos, xenófobos, clasistas y discriminatorios. Entre los fragmentos difundidos se incluían burlas hacia personas homosexuales y expresiones ofensivas sobre minorías sociales, así como frases agresivas sobre personas pobres y habitantes del conurbano bonaerense. También reaparecieron declaraciones donde ironizaba sobre “matar morochos” y cuestionaba políticas de inclusión.
Ante la presión política y mediática, Jorge Macri aceptó su renuncia. Rinaldi publicó un descargo en redes sociales donde afirmó: “Esto se puso demasiado complicado y quiero ahorrarle sufrimiento a mi familia”. También sostuvo que no quería “ser un estorbo” para el Jefe de Gobierno de la ciudad ni perjudicar al espacio político que lo había respaldado. Su figura se convirtió en un caso de la nueva política digital argentina, con dirigentes construidos desde redes sociales, con capacidad de viralización y confrontación, pero expuestos al archivo permanente de internet y a las consecuencias políticas de declaraciones pasadas.
