El Tribunal de Oslo condenó este lunes a Marius Borg, hijo de la princesa Mette-Marit de Noruega, a cuatro años de prisión por dos delitos de violación, agresión contra su expareja y otros delitos admitidos durante el proceso judicial.
El Tribunal de Oslo condenó este lunes a Marius Borg, hijo de la princesa Mette-Marit de Noruega, a cuatro años de prisión tras considerarlo culpable de dos delitos de violación, además de agresión contra su expareja, Nora Haukland, y otros delitos que él mismo reconoció durante el proceso judicial.
La resolución se dio a conocer a las 08:30 horas en una vista celebrada en el Palacio de Justicia de Oslo. Borg no asistió presencialmente y siguió la lectura del fallo por videoconferencia desde el centro penitenciario en el que permanece ingresado desde antes del inicio del juicio, celebrado en febrero pasado.
Según explicó su defensa, su ausencia en la sala respondió a motivos de salud, después de que fuera hospitalizado hace días por causas que no trascendieron públicamente.
La sentencia, que consta de 128 páginas, está por encima de las previsiones de sus abogados. Durante el juicio sostuvieron que los delitos admitidos por su cliente podrían traducirse en una pena cercana al año y medio de cárcel, lejos de los cuatro años finalmente impuestos por el tribunal.
Los jueces dieron por acreditadas dos de las cuatro acusaciones de violación que pesaban sobre él, mientras que lo absolvieron de las otras dos al considerar que no existían pruebas suficientes. Como consecuencia, deberá indemnizar a las víctimas de los dos delitos probados con 200.000 y 170.000 coronas noruegas, respectivamente.
Además, el tribunal lo declaró culpable de agredir a su expareja, Nora Haukland, así como de ejercer violencia contra otra mujer cuya identidad permanece protegida. En este último caso, se le impuso una orden de alejamiento durante dos años y una indemnización de 110.000 coronas (10.000 euros), mientras que Haukland recibirá 100.000 coronas (9.200 euros).
Tras conocerse el fallo, los abogados de Nora Haukland difundieron un comunicado en el que afirmaron: “Haukland se siente aliviada de que el tribunal haya aceptado plenamente su explicación. El caso ha supuesto una enorme carga para todos los implicados, con pruebas muy extensas, y espera que el veredicto ponga fin definitivamente a este litigio”.
La condena también incorpora otros delitos que el propio Marius Borg admitió durante el procedimiento, entre ellos conducta temeraria, incumplimiento reiterado de órdenes de alejamiento, tráfico de drogas, conducción sin permiso y a velocidad excesiva, así como comportamiento sexualmente ofensivo. Todos estos hechos contribuyeron a aumentar la pena de prisión impuesta.
Por último, el juez responsable del caso subrayó que la decisión fue unánime y explicó que algunas de las pruebas consideradas determinantes incluyen vídeos en los que las víctimas aparecían siendo penetradas mientras se encontraban dormidas o incapacitadas para prestar consentimiento debido al consumo de drogas. La sentencia todavía puede ser recurrida por la defensa.
