Una encuesta de Gallup realizada a fines de 2025 indica que el 81% de los adultos en Estados Unidos tiene una opinión favorable de la libre empresa, mientras que el capitalismo obtiene un 54% de aprobación y el socialismo un 39%. El estudio también detalla las percepciones y críticas asociadas a cada sistema.
Una encuesta de Gallup realizada a fines de 2025 entre 2.020 ciudadanos estadounidenses reveló que el 81% de los adultos tiene una opinión favorable de la libre empresa. En contraste, el capitalismo obtuvo un 54% de aprobación y el socialismo un 39%.
El estudio, que contó con un margen de error de ±5 puntos porcentuales, también indagó en las razones detrás de estas cifras.
Niveles de aceptación y rechazo
Según los datos, la libre empresa cuenta con el mayor consenso entre la población. El socialismo enfrenta una resistencia del 45% de los encuestados que afirmaron no encontrar nada positivo en este modelo. Para el capitalismo, el porcentaje de respuestas negativas fue del 22%, mientras que para la libre empresa fue del 27%.
Percepción sobre la libre empresa y el capitalismo
Los encuestados asociaron la libre empresa con conceptos como libertad económica, elección del consumidor y competencia, citados por el 40% de los participantes. La innovación y la creatividad fueron mencionadas por el 26%, y la oportunidad personal por el 22%.
En cuanto al capitalismo, el 35% valoró su capacidad para recompensar el trabajo duro y permitir la movilidad ascendente. Un 29% reconoció su papel en el fomento de la innovación, la competencia y la eficiencia. Sin embargo, el 23% señaló que el sistema beneficia a los ricos o genera desigualdad, mientras que solo el 9% atribuyó este efecto a la libre empresa.
Preocupaciones comunes y críticas éticas
Cerca de uno de cada cuatro encuestados mencionó la codicia y la búsqueda de ganancias como desventajas principales tanto del capitalismo como de la libre empresa. El poder corporativo, los monopolios y el abuso de mercado fueron mencionados por el 21% de las opiniones sobre el capitalismo y el 24% sobre la libre empresa. La explotación de trabajadores y consumidores fue señalada por el 17% en el caso de la libre empresa y el 12% en el del capitalismo.
La visión sobre el socialismo
El atractivo del socialismo se concentra en la seguridad económica y la equidad social. Un 26% de los encuestados apreció el acceso a servicios básicos como salud, educación y vivienda. Un 23% destacó la promoción de la igualdad y la distribución equitativa de la riqueza.
Entre las críticas al socialismo, el 21% mencionó la ineficiencia económica, el 19% el control estatal excesivo, el 18% la reducción de incentivos para trabajar y el 17% la disminución de la libertad individual.
Diferencias partidarias y generacionales
Las divisiones políticas influyen en la evaluación de los sistemas. Entre los republicanos, el 47% destacó la movilidad social del capitalismo, frente al 25% de los demócratas. Los demócratas enfatizaron más la capacidad del capitalismo para fomentar la innovación.
Respecto al socialismo, el 54% de los republicanos sostuvo que no tiene aspectos positivos, mientras que las mayorías demócratas e independientes elogiaron el acceso a servicios básicos o la igualdad.
Las brechas generacionales son más profundas en relación con el socialismo. Los adultos de 18 a 34 años mostraron menos rechazo (13%) que los mayores de 55 años (42%). Los jóvenes destacaron con mayor frecuencia la igualdad como virtud.
En cuanto al capitalismo, los adultos jóvenes valoraron más la innovación y la eficiencia, mientras que los mayores de 55 años subrayaron la movilidad ascendente. Las preocupaciones sobre el impacto ambiental del capitalismo fueron más comunes entre los encuestados más jóvenes.
Aspiraciones económicas de los ciudadanos
Las respuestas espontáneas sugieren que el público valora los ideales de un mercado abierto, pero mantiene una preocupación constante por la concentración de la riqueza y el poder corporativo. Los datos indican una preferencia, sobre todo entre los demócratas, por un enfoque híbrido que busque reducir las brechas de ingresos sin perjudicar la productividad y la oportunidad personal.
