La Asamblea Consultiva Islámica de Irán se encuentra en las etapas finales de la redacción de una normativa que establecería el cobro de una tarifa a las embarcaciones que requieran paso seguro por el Estrecho de Ormuz. Según informó la agencia de noticias semioficial Fars, citando fuentes legislativas, el texto podría ser concluido en los próximos días.
Una vía estratégica bajo control iraní
El Estrecho de Ormuz, un corredor marítimo de apenas 39 kilómetros de ancho en su punto más angosto, es la principal ruta de exportación para el petróleo y el gas natural licuado (GNL) procedente de países del Golfo Pérsico como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Qatar y el propio Irán. Por él transita aproximadamente el 20% del consumo mundial de crudo. La nueva legislación otorgaría un marco legal a la supervisión que Teherán ya ejerce de facto sobre esta zona, tras semanas de tensiones y ataques que han limitado severamente el tráfico marítimo.
El costo del paso seguro
Reportes previos del sector naviero internacional indican que intermediarios vinculados a Irán ya habrían estado solicitando pagos informales a las compañías, que podrían ascender hasta los 2 millones de dólares por embarcación. A cambio, se ofrecería una garantía de tránsito seguro coordinada por la Guardia Revolucionaria Islámica. El proyecto de ley vendría a institucionalizar este procedimiento, solicitando además información detallada sobre la tripulación, la carga y la ruta de los buques.
Dilemas para la navegación y el comercio global
La medida coloca a las empresas armadoras y aseguradoras ante un complejo dilema. Por un lado, buscan recuperar barcos y cargamentos varados en la región; por el otro, deben sopesar el riesgo de infringir sanciones internacionales y comprometer la seguridad de sus tripulaciones. Expertos del sector marítimo advierten que esta acción unilateral desafía el principio de libertad de navegación consagrado por el derecho internacional.
“La confianza es el elemento central. La industria debe decidir si confía en las garantías iraníes”, señaló una ejecutiva de un corredor de seguros marítimos durante un evento en Singapur. “Esto representa un retroceso para el comercio global, que durante décadas ha operado bajo la premisa de un tránsito libre y seguro por estas rutas críticas”, agregó.
Impacto en los mercados energéticos
La interrupción del flujo normal a través de Ormuz ya ha tenido consecuencias concretas. Varios campos petroleros en el Golfo han visto forzadas reducciones en su producción, mientras que algunas refinerías de la zona han reportado daños vinculados al conflicto. Este escenario de oferta restringida ha contribuido a la volatilidad y al alza en los precios internacionales del crudo, que esta semana superaron los 114 dólares por barril en el caso del Brent, referencia global.
La eventual implementación de esta ley iraní introduce un precedente sinigual en la gestión de uno de los cuellos de botella energéticos más importantes del planeta, con implicancias directas para la economía mundial y la geopolítica de Medio Oriente.
