El canciller Pablo Quirno respondió a las críticas por el acceso de funcionarios a líneas crediticias del BNA, argumentando que los préstamos se otorgaron correctamente y no utilizan fondos estatales, en medio de una polémica pública.
El canciller Pablo Quirno rechazó este martes los cuestionamientos contra el acceso de funcionarios y legisladores de La Libertad Avanza a líneas de crédito del Banco Nación (BNA). El funcionario argumentó, mediante publicaciones en la red social X, que los préstamos fueron asignados de modo correcto y se enfrentó con el abogado Carlos Maslatón por el tema.
Quirno aseguró: “Los que recibían préstamos del Centenario subsidiados del BNA o préstamos para comprar aviones privados subfacturados al tipo de cambio oficial se quejan de préstamos hipotecarios (no existentes en su época) a mercado y en perfecto estado de cobrabilidad”. Esto generó una discusión con distintos usuarios, incluyendo al periodista Pablo Duggan.
Maslatón cuestionó: “Quirno, ¿cómo van a ser jerarcas del estado y auto otorgarse créditos con plata del estado? Lo mismo que Alfonsín con la 830. ¿Eso defendés?”. El canciller respondió: “No es plata del Estado. Abrazo”.
El funcionario amplió su postura: “El Banco Nación es superavitario y líder en préstamos hipotecarios UVA que permiten acceder a viviendas a miles de familias manteniendo el valor de capital y cobrar una tasa por encima de la inflación evitando la licuación del préstamo otorgado. Muy diferente a lo realizado en el pasado”.
Minutos antes, Duggan había solicitado explicaciones sobre los motivos por los cuales integrantes del equipo económico obtuvieron fondos millonarios. Quirno justificó: “Porque pueden. Porque son excelentes profesionales con un futuro enorme que les va a permitir pagar su crédito. Abrazo”.
La polémica surgió a partir de registros públicos que revelaron deudas de alto valor en comparación a sus salarios. Entre los casos mencionados figuran Federico Furiase, secretario de Finanzas, con un crédito de $367.059.000; Felipe Núñez, director del BICE, con $373.000.000; y el director del Banco Central, Pedro Inchauspe, con $510.654.000. También se incluyen a Juan Pablo Carreira, Emiliano José Mongilardi y los diputados Alejandro Bongiovanni, Mariano Campero y Lorena Villaverde, con deudas que van desde los $112 millones a los $279 millones.
El ministro de Economía, Luis Caputo, defendió estos préstamos, otorgados en gran parte a funcionarios de su equipo: “Las tasas, los plazos y los montos son los mismos. Están sujetos al ingreso y al análisis crediticio”. Precisó que el BNA otorgó 27.000 créditos y los casos de funcionarios equivalieron a menos del 0,2% del total.
El diputado Esteban Paulón impulsó un pedido de informes al respecto en el Congreso, solicitando precisiones sobre la línea “+Hogares sector público”, la cual financió hasta el 90% del valor de las propiedades, mientras que los clientes habituales accedieron al 75% de cobertura.
El Banco Nación emitió un comunicado oficial para asegurar que el proceso resultó homogéneo y atribuyó la cantidad de solicitudes de funcionarios a la gestión de las cuentas sueldo del sector público nacional dentro de la institución.
