Un incendio en una planta de la automotriz china BYD, que produce autos eléctricos e híbridos, puso en foco los desafíos particulares que presentan estos vehículos en caso de siniestro. No se reportaron víctimas.
Un incendio registrado en la madrugada del martes en una fábrica de la automotriz china BYD, ubicada en Shenzhen, reavivó la discusión sobre los riesgos específicos que presentan los vehículos electrificados en caso de siniestro. Según informó la empresa, el fuego se originó en un estacionamiento anexo al edificio central, utilizado como depósito para autos en fase de prueba y otros en proceso de desguace. Tras una intervención de varias horas por parte de bomberos y fuerzas de seguridad, se confirmó que no hubo heridos ni víctimas fatales.
BYD, marca que llegó a la Argentina el año pasado y que se dedica exclusivamente a la fabricación de vehículos electrificados (eléctricos e híbridos), no informó la cantidad de unidades afectadas. El incidente ocurre en un contexto de creciente presencia de esta tecnología en el mercado local y global.
Los incendios en vehículos eléctricos presentan desafíos particulares para su extinción. Según especialistas, las baterías de litio, una vez que se incendian, pueden arder durante horas. El proceso de extinción se centra en el enfriamiento y la ventilación, requiriendo a menudo grandes cantidades de agua y tiempo para evitar que el fuego se propague entre las células de la batería.
Las causas de un incendio en un vehículo eléctrico pueden ser mecánicas, térmicas o eléctricas, incluyendo fallos en el sistema de alto voltaje, envejecimiento prematuro de componentes, accidentes de tráfico o exposición a un fuego externo. A diferencia de los vehículos de combustión interna, donde el fuego suele iniciarse y propagarse rápidamente por el combustible, en los eléctricos el proceso puede ser más lento, similar a un efecto dominó dentro de la batería.
En el caso de los vehículos híbridos, que combinan ambas fuentes de energía, las tareas de extinción pueden ser aún más complejas. La integración de la batería en una carcasa estanca en la parte baja del chasis dificulta el acceso directo para los equipos de emergencia.
