Sarah Mullally, arzobispa de Canterbury, elogió el mensaje del pontífice en medio de un intercambio de declaraciones con el expresidente estadounidense Donald Trump.
LONDRES.- La arzobispa de Canterbury, Sarah Mullally, líder de la Iglesia anglicana, expresó este jueves su apoyo al “valiente llamado” a la paz del papa León XIV. La declaración se produce en el contexto de un cruce de opiniones entre el pontífice y el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump.
“Me uno a mi hermano en Cristo, su santidad el papa León XIV, en su valiente llamado a un reino de paz”, manifestó Mullally en un comunicado. La religiosa, quien se reunirá con el Papa a fines de abril en Roma, destacó la importancia de su mensaje “en estos tiempos de odio, división y violencia”.
El apoyo de la líder anglicana llega luego de que Trump, a través de su red Truth Social, calificara a León XIV de “débil en materia de crimen, y terrible para la política exterior”. El expresidente sugirió que los cardenales lo eligieron como jefe de la Iglesia Católica en mayo de 2025 por su origen estadounidense, para facilitar un vínculo con Washington.
Frente a estos dichos, el Papa respondió: “no tengo miedo, ni de la administración Trump, ni de proclamar en voz alta el mensaje del Evangelio”. León XIV añadió que cree que la Iglesia tiene “el deber moral de pronunciarse con toda claridad contra la guerra y a favor de la paz y la reconciliación”, aunque aclaró que no se considera un “político” y no tiene intención de “debatir” con Trump.
Durante una visita a Camerún como parte de una gira por cuatro países africanos, el pontífice criticó este jueves a los líderes que gastan miles de millones en guerras y afirmó que el mundo está “siendo devastado por un puñado de tiranos”. También cuestionó a quienes invocan temas religiosos para justificar conflictos bélicos.
En sintonía, la arzobispa de Canterbury señaló que “mientras personas inocentes son asesinadas y desplazadas, familias son separadas y futuros destruidos, el costo humano de la guerra es incalculable”. Mullally explicó que “es la vocación de todo cristiano, y de todas las personas de fe y buena voluntad, trabajar y rezar por la paz”.
En su defensa del mensaje papal, la líder anglicana afirmó además que “debemos instar a todos aquellos a quienes se ha confiado autoridad política a buscar todos los medios posibles, pacíficos y justos, para resolver los conflictos”. La Iglesia de Inglaterra se estableció como el organismo religioso del Reino Unido tras la ruptura del rey Enrique VIII con el catolicismo en el siglo XVI.
