Washington atacó dos lanzadores de cohetes en la isla de Larak. Teherán confirmó víctimas y advirtió sobre una respuesta.
Estados Unidos llevó a cabo un ataque entre la noche del domingo y la madrugada del lunes contra dos lanzadores pertenecientes a la Guardia Revolucionaria iraní en la isla de Larak, ubicada en el estrecho de Ormuz. Según un funcionario estadounidense citado por medios internacionales, los lanzadores estaban siendo preparados para desplegar cohetes con minas navales en esa vía marítima.
La Guardia Revolucionaria de Irán confirmó el ataque y señaló que provocó muertos y heridos entre sus efectivos y civiles, sin precisar el número de víctimas. El cuerpo militar calificó la operación como una “agresión” y advirtió que será respondida.
Medios iraníes habían informado previamente de explosiones en las proximidades de la isla y señalaron que el ataque habría sido ejecutado con drones.
La isla de Larak se encuentra frente a la costa sur de Irán, cerca del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas para el transporte mundial de petróleo. Por esa vía circula aproximadamente el 20 por ciento del crudo global.
El ataque ocurrió después de que Estados Unidos advirtiera que respondería ante cualquier intento iraní de colocar nuevas minas navales en el estrecho. Esta operación constituye el primer ataque estadounidense conocido contra territorio iraní desde julio.
La Guardia Revolucionaria aseguró que Estados Unidos será responsable de las consecuencias y anticipó una respuesta, sin especificar fecha ni modalidad.
